9.12.06

Excepciones razonables

Andrés Pérez de Jeta era un alumno modelo... al menos en términos relativos a sus compañeros. No es que fuera bueno en sus intervenciones en clase (igual que los demás, no abría nunca la boca), ni por sus notas (aunque por lo menos había aprobado mis anteriores asignaturas), sino por su actitud personal: saludaba amablemente, y cuando se dirigía a mí se expresaba de una manera más que correcta. Lo cual es mucho por aquí, como pueden corroborar Tocotó y Petete.

Un día Andrés vino a contarme que mi examen le coincidía con otro por un mal diseño del calendario. Me pidió que le hiciera el examen otro día y, como se trataba de un error de la facultad (y no de un capricho suyo), accedí. Total, que Andrés vino a hacer el examen unos días después a mi despacho, con su sonrisa habitual y sus buenas maneras. Su nota: un 3,9.

Andrés volvió al ataque en septiembre. Como la memoria de mis alumnos caduca a los treinta días, le puse el mismo examen que en junio. La única diferencia era que el contribuyente cuya declaración de la renta había que resolver tenía otro nombre, pero hasta creo que cobraba el mismo salario y ganaba exactamente la misma millonada con un pelotazo inmobiliario.

Ante semejantes dificultades, Andrés empezó enseguida a resoplar, y se pasó así todo el examen (se le oía bien porque fue el único alumno que se presentó). Veinte minutos después me entregó el examen en blanco, y cuando le pregunté sorprendido que si había acabado, me contestó amablemente que ni había empezado, que es que había tenido poco tiempo para estudiar, pero que bueno, lo había intentado. El chico, desde luego, no parecía muy centrado en la asignatura, pero era todo un ejemplo de amabilidad y de saber perder.

Dos días después recibí un correo electrónico suyo, y enseguida pensé: "No querrá Andrés que haga la vista gorda, ¿verdad?" No, era imposible.
"que tal Michael,soy Andrés. me gustaría comentarte que dado el carácter optativo de la asignatura y que fui el único alumno que me presenté al examen en esta convocatoria quería saber si podrías por favor,aprobarmela."

Como Andrés era majo, pensé que aquello no podía ser lo que parecía, y me puse a anotar cuidadosamente sus argumentos: (1) que la asignatura era optativa; y (2) que había sido el único alumno presentado al examen. La verdad es que no me sonaba muy convincente, pero al menos no mentaba a su (futura) familia, lo cual le honra. Así que le di una oportunidad y seguí leyendo.
"Solo me queda una asignatura en diciembre para terminar la diplomatura y dado que en Junio tampoco saqué una nota demasiado baja y que las otras dos asignaturas de fiscalidad ya las aprobé el pasado curso me gustaría saber si puede ser posible que me apruebes."

Desde luego argumentos no le faltaban. Al menos en número. A los dos anteriores había que añadir que (3) sólo le quedaba otra asignatura para terminar la carrera; (4) su nota de junio no era demasiado baja; y (5) las otras dos asignaturas de fiscalidad ya las había aprobado. Mmm... cinco argumentos son muchos, ¿no? Y además, en un chico tan majo que acababa diciendo:
"Muchas gracias por tu atención y para cualquier respuesta por favor mándamela al e-mail apjeta@vagos.com o al telf.666 666 666.Gracias."

Total, que me pasó como otras veces: que como soy muy legalista, con gran dolor de mi coração no pude aprobarlo. Pero, sensibilizado por su caso, he preparado una propuesta de modificación del Reglamento de Docencia de mi universidad, que presentaré en el Claustro próximamente, porque sé que mis compañeros (con la excepción de algún fundamentalista) serán muy receptivos:
Artículo 19. De la evaluación de las asignaturas optativas.

1. Las asignaturas optativas se evaluarán con idéntico criterio al resto de las asignaturas.

2. No obstante, el profesor hará la vista gorda cuando se cumplan todas y cada una de las siguientes circunstancias:

a) Que sólo haya un alumno presentado.

b) Que el alumno resople al menos durante el 90% del tiempo de duración del examen.

c) Que lo que escriba el alumno en el examen no ocupe más de un cuarto de página.

d) Que el examen sea prácticamente igual al de convocatorias anteriores.

e) Que en las convocatorias mencionadas en el punto anterior el alumno haya obtenido una nota media superior al 1,5.

f) Que al alumno le queden menos de diez asignaturas para terminar la carrera.

g) Que el alumno haya aprobado todas las asignaturas de la carrera de la misma área o de áreas afines o, excepcionalmente, el 75% de dichas asignaturas.

La disposición enunciada en este párrafo será de aplicación exclusivamente cuando la nota obtenida por el alumno sea igual o superior a cero.

Ah, Andrés, y no te preocupes, que ya moveré yo los hilos para que la norma tenga efectos retroactivos.

19 comentarios:

Mármara dijo...

Dice mi hermana, que tiene una hija de 21 años estudiando Farmacia en Salamanca, que la de su hija y las posteriores son generaciones perdidas. Perdidas para el trabajo, el estudio, la responsabildad... Y va a tener razón, oyes.
No creo que le consuele saber que en "todas las ollas cuecen fabes", pero le contaré este panorama universitario que describís, por si lo logro.

Tocotó dijo...

Además he de añadir que parece que M Knight tiene un imán para los alumnos "llorones", eso sí, la inmensa mayoría con una gran imaginación a la hora de redactar los "correos súplica" que han servido de inspiración a más de un post de este blog...

Igual les haría falta una asignatura de aprovechamiento de recursos para dedicar ese tiempo de redacción de correos a cosas más útiles, llámese estudiar o por lo menos tener la picardía de repasar el examen de la convocatoria anterior...

Petete dijo...

Desde luego que lo de M. Knight con los mails de sus alumnos-cara no tiene explicación razonable. Me atrevo a hacerle una sugerencia, y es que dado que no puede luchar contra ellos, ¿por qué no incorpora un primer tema nuevo al programa de su asignatura de título: "cómo escribir correcta y educadamente un mail a un profesor para pedirle que me apruebe por el morro"? Es una opción, ¿no? Desde luego que coincido con mármara en que estamos ante generaciones perdidas...Bienvenida al blog!!!

M Knight dijo...

No está mal la propuesta de Petete, pero yo creo que sería más efectivo el artículo 19 que propongo para el reglamento de docencia. Y es que es mucho más cómodo aplicar normas claras y precisas... aunque sean disparatadas.

Mármara, en cuanto a tu comentario, mi escasa perspectiva hace que no me atreva a afirmar que sean generaciones perdidas... aunque todo parece indicarlo. Con lo único que puedo comparar es con mi etapa de alumno y, aunque no creo que tuviésemos tanta jeta, tampoco sé cómo habrían sido las cosas si hubiéramos tenido correo electrónico... Y es que José del Morro, y sobre todo Andrés Pérez de Jeta, nunca me habrían dicho esto a la cara.

Tocotó dijo...

No subestime el "lado oscuro" del alumno M Knight, cualquier día de estos se dará cuenta que a la cara son capaces de decir los mismos disparates que por correo electrónico, eso sí, se librará de las faltas de ortografía, que siempre es de agradecer...

La Marquesita del C.S. dijo...

Lo que está claro es que en este país no hay educación. Si enseñasen bien lo que significa una jerarquía y un estado de nobleza, como yo aprendí en mis tiempos y se dejasen de tanto correo electrónico más nivel cultural había, eso seguro...Es que me indigna leer estas cosas!!!!

Ambrosio dijo...

Bueno marquesa deje el chinchón y vaya a echar una siestecilla... Tanta jerarquía y tanta leche, que sus flatulencias me tienen descompuesta la tapicería del coche...

La Marquesita del C.S. dijo...

Bueno! Lo último..., Ambrosio, creo que olvidas con quién estás hablando...Dedícate a hacer tu trabajo, entre otras cosas a bajar tu grasilla pectoral ( porque no es más que eso lo que tienes ahí) y aprender rutas nuevas para llevarme de compras y deja de hacer comentarios...Que no te pago para eso!!! Y por cierto, una marquesa, NUNCA, NUNCA tiene flatulencias....faltaría más!! Maleducado!!

nanita dijo...

Bueno pues yo como alumna universitaria no creo que todas las personas de estas generaciones somos así. Que algunos alumnos ni siquiera vamos a revisiones cuando ahí profesores que cuando estas suspenso ni siquiera ponen la nota que tienes que no todo el mundo suspende porque no estudia si no que algunas veces también es el profesor el que corrige mal y además no todos los alumnos tenemos la jeta que tienen vuestros alumnos. Espero que alguien me responda.

M Knight dijo...

Nanita, creo que en tu comentario está parte de la respuesta: no hay una sola coma, así que es verdaderamente difícil de entender. Como la inmensa mayoría de los exámenes que, a duras penas, corregimos.

Tocotó dijo...

y ¿qué me dice del ahí en lugar de hay?... Esta jortojrafya...

nanita dijo...

Pues mire usted,tocotó el ahí en vez del hay es porque el mensaje lo escribí en microsoft word y lo puso automaticamente.Pero además de eso yo no necesito poner comas en la carrera que estoy haciendo por lo tanto eso es lo de menos.Ustedes estan hablando de educación asi que tengan una poca con los que leemos esta mierda de blog.Muchas gracias por su atención señores profesores y menos mal que no soy una de sus alumnas porque si no me cambiaba de carrera por no escuchar las pantochadas que dicen.Además ya querría yo leer lo que le escribian a sus profesores en los examenes jajaja seguro que era peor.

Tocotó dijo...

Pero... ¿por qué tanto odio Nanita? Si cree que este blog es una mierda, cómo es que pierde parte de su maravilloso tiempo visitándolo ¡por segunda vez!... Podría dedicarlo a descubrir que el word no corrige palabras escritas correctamente aunque la frase carezca de sentido. Es más, igual podría elaborar una lista de las carreras donde no hacen falta sgnos de puntuación. Que yo recuerde, hasta la odiosa definición de límite lleva unas hermoasas comas...

A ver, déjeme pensar, una carrera sin comas, ni puntos... Pues sería aquella en la que no se puede extraer ninguna conclusión o resultado, dado que ello implica una mínima capacidad de redacción. ¡¡¡Qué carrera tan absurda entonces!!!

Yo le recomiendo, por el bien de su ´"futura úlcera", que se tome las cosas con más humor mujer, que aquí no generalizamos, sólo que hablar de los alumnos modelo (escasos por otra parte) no resulta ni la mitad de entretenido.

Alf dijo...

No soy alumno vuestro, y hace tiempo que terminé la carrera, pero como informático diré, que el word, digamos, hace lo que le da la gana, porque aplica reglas fijas, por ejemplo: probar a escribir "mas" de suma y "más" ¿Os lo pone bien o lo cambia?

En COU aprobabas con menos de 3 faltas, pero en la carrera, que quieres que te diga, en mi caso, la mayoría era código y como tal no sigue las mismas reglas que el castellano. Sin embargo, como alumno universitario en los exámenes te aseguro que escribía mas de tres faltas, porque apenas me daba tiempo a revisar la parte matemática como para estar atento a eso.
Alumnos cara y profesores cara los ha habido siempre. Es una pena que a mi ni siquiera me hicieran caso en ninguna revisión(cuando en el examen, algún ejercicio estaba mal corregido).

Petete dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Petete dijo...

Lo primero que quiero aclarar es que en este blog no pretendemos criticar a todo aquel que tenga una falta. Porque fallos los cometemos todos. El problema es que hoy en día, se ha pasado a un nivel un tanto vergonzoso. A modo de ejemplo, Tocotó puede confirmar que en un examen nos encontramos escrito: "el resultado me da X ha sique...." No sé cual es tu caso, alf, pero, ¿sinceramente, no te parece un poco fuerte que un alumno universitario escriba esto? Bueno, pues esta es sólo una muestra, pero "perlas" parecidas nos las encontramos a diario, y desde mi punto de vista, uno debería tener conciencia de determinadas cosas. A mi, particularmente, si me parece relevante no saber hacer un simple informe, no saber utilizar puntos y comas y sobre todo escribir peor que lo hace mucha gente sin estudios. En cuanto a lo de los profesores y alumnos cara, estoy de acuerdo que los hay. Insisito en que no pretendemos dar lecciones aquí de comportamiento, sino que comentamos aquellas cosas que realmente nos llaman la atención y a mi personalmente, faltas de este tipo me dañan la vista. Por lo que respeta a las revisiones, están precisamente para eso, para revisar, en mi caso particular, no es la primera vez que corrijo una nota en revisión porque me había equivocado, pero claro, hay de todo en esta vida. Otro saludo, alf. Y también a nanita, que se ve que le ofende le digan cuales son sus errores...

M Knight dijo...

Pese a que a mí las faltas de ortografía también me dañan la vista, lo que más me molesta de mis alumnos es que no sepan redactar. O peor todavía, no saben explicar nada, ni por escrito ni oralmente. Y no hablo de algunos, hablo de la mayoría. Y no me refiero a científicos locos, sino a estudiantes de empresariales que mañana quieren estar en una empresa, probablemente haciendo informes y explicando cosas a sus jefes.

Es evidente que este problema viene de atrás, pero creo que los profesores universitarios no podemos mirar para otro lado con el argumento de que a estas alturas ya no podemos hacer nada. Lo único que deberíamos analizar es si nuestros alumnos cumplen los requisitos mínimos para entrar en el mercado de trabajo como licenciados o diplomados, y si no los cumplen... pues qué le vamos a hacer.

Bienvenido al blog, Alf... pero qué serios nos hemos puesto con tu comentario.

Alf dijo...

Tranquilos si yo veo bien lo de corregir las faltas, sobre todo si son sangrantes a la vista. No me han suspendido ningún examen por eso. De hecho me han perdonado algún "q" por "que" en algún examen(había que escribir rápido en los apuntes).
Mi razonamiento era mas del estilo c.q.d, es decir he tenido profesores que Como Quería Demostrar, tenían su propio lenguaje, que lo he visto en libros oficiales pero no es castellano.
Conozco también la nueva hornada que esta entrando en las empresas y tela.
Me han gustado mucho alguna historia que otra, he incluso me ha recordado a algún que otro compañero que tuve.

Tocotó dijo...

Muy buenas Alf ¿qué tal todo por Melmac?. Espero que bien.

Nosotros queremos pensar que no somos de esos profesores de los que hablas, por lo menos hacemos todo lo posible por evitar caer en las redes malévolas en las que cayeron muchos otros que nos dieron clase en su día y de los que todavía quedan, por desgracia, muchos ejemplares. Graciñas por el apoyo y hasta la próxima visita.