6.12.06

De economistas y matemáticos

Dificil me lo pone M. Knight en su pregunta acerca de qué soy. Hace tiempo tuvimos ya una conversación parecida, y yo creí que había quedado claro que Petete, de toda la vida es un pato. Un pato raro, es cierto, pero un pato al fin y al cabo.

Claro que, desde un punto de vista de mi formación, si que me pierdo, y es que el problema es exactamente ese: que no sé muy bien que soy. En mi título pone “Licenciada en Economía”, pero la verdad es que en estos momentos me muevo más por ámbitos matemáticos que económicos, con lo cuál puede parecer que soy como una mezcla de los dos, aunque, sinceramente me parece que es mucho arriesgar, lo que soy es nada de los dos... ¿Qué por qué, siendo economista, me he trasladado al mundo de las matemáticas? Ni yo misma lo sé. Pero el caso es que aquí estoy. Y claro. Uno podía pensar que es maravilloso, porque ¿qué mejor cosa hay que combinar disciplinas para aumentar los conocimientos…? pues sonar suena bien, pero les cuento una anécdota y luego me dicen si siguen pensando lo mismo:

A un matemático, un economista teórico y un econometra se les pide que encuentren un gato negro (que realmente no existe) en una habitación a oscuras.

- El matemático se vuelve loco intentando encontrar al gato negro que no existe en la habitación oscura y finalmente ingresa en un hospital psiquiátrico.
- El economista teórico es incapaz de encontrar el gato, pero proclama orgulloso que existe la habitación y afirma que puede construir un modelo que describe todos los movimientos del gato con una precisión extrema.
- El económetra camina por la habitación oscura durante una hora tratando de encontrar el gato negro que no existe y finalmente grita que lo tiene cogido por el cuello.
¿Qué les parece? Locos es poco, ¿no? ¿Pues se imaginan qué puede resultar si mezclamos al matemático con el economista teórico? (del econometra ya no digo nada, porque ya tengo bastante con los otros dos). Resultaría que la persona en cuestión, acabaría en el psiquiátrico, construyendo modelos que explican los movimientos del gato que no existe, y por encima estaría contento por lograrlo!!!! (que es lo realmente preocupante). Todo esto se agravaría todavía más, si la persona es miope, porque en la oscuridad buscar cualquier cosa que existe es fastidiado, con lo cual algo que no existe ni les cuento. Como éste es en realidad mi caso, sólo me queda suplicarles que no me propongan nunca algo parecido…tengan compasión, por favor!!!!

El caso es que, como les decía, con tanta mezcla creo que ya no sé de nada. Y es que aún encima a veces una se ve en unos aprietos que para qué contarle. Porque claro, si a un matemático le hacen una determinada pregunta relacionada con su formación, pues contesta como sabe, y punto. Lo mismo ocurre si la pregunta se la hacen a un economista. Las respuestas ya le adelanto, seguramente sean diferentes, ¿pero qué ocurre si la pregunta se la hacen a alguien que está en el medio de las dos disciplinas? Rianse, pero a veces me quedo muda. Y es que el lado matemático me dice: “contesta A, que está demostrado en un teorema del año 72”, mientras el Economista replica: “Que no..., ni idea tiene el matemático, eso sólo funciona teóricamente, pero en la práctica lo realmente adecuado es B. Tu contesta B...” Ah si, muy fácil, pero imagínense los dos lados de mi cerebro discutiendo de este modo mientras el que hizo la pregunta espera por mi respuesta. Les pondré un ejemplo real como la vida misma para que vean la complejidad de la cosa:

Un matemático, un estadístico y un economista presentándose a una entrevista para el mismo trabajo.
- El entrevistador llama al matemático y pregunta "¿A qué es igual dos más dos?" "cuatro", replica el matemático. "¿Cuatro exactamente?", pregunta el entrevistador. Sumamente sorprendido el matemático mira al entrevistador y responde "Si, cuatro exactamente".
- Luego el entrevistador llama al estadístico y le realiza la misma pregunta "¿A qué es igual dos más dos?" El estadístico responde "En promedio, cuatro, con un más-menos diez por ciento de confianza, pero en promedio, cuatro."
- Por último el entrevistador llama al economista y plantea la misma pregunta "¿A qué es igual dos más dos?" El economista se levanta, cierra la puerta, baja la persiana, aproxima su silla a la del entrevistador y, en voz baja, dice "¿A qué desea usted que sea igual?"
Complicado, ¿verdad? Bueno, ¿y si les digo que además, también estoy navegando en medio de la estadística? El colmo, lo sé. Es el colmo de la complejidad...Pues es un hecho tan real como que el cambio climático ya ha llegado... Claro, supongo no será de extrañar, si le digo que en una situación parecida, en medio de discusiones de mi pequeño lado matemático, mi minúsculo lado estadístico y mi mediano lado economista contesté que dos más dos no podían ser más de 4.5 (respuesta que, al fin y al cabo no es incorrecta) !!!

Eso si, he de decir que no todo son confusiones. Para mi vida diaria reconozco que me ayuda mucho lo de ser economista, y es que ya lo dicen los periódicos:

Los estudios de economía, suelen revelarnos que el mejor momento para comprar algo fue el año pasado.

Lo cual hace que me ahorre muchísimo dinero en mis compras, lo confieso.

Y también me ayuda mucho el pensar en términos matemáticos, por ejemplo para apagar incendios:

Le preguntan a un matemático:

- Tú ¿qué harías si vieras una casa ardiendo y justo enfrente una manguera sin conectar a una boca de riegos?
- La conectaría, obviamente.
- ¿Y si la casa no estuviese ardiendo, pero la manguera estuviese conectada?
- Quemaría la casa, desconectaría la manguera y luego usaría el método anterior.
Y es que cuando un método funciona, ¿para qué cambiarlo…?

En fin, que creo que la mejor definición que me puedo auto hacer es que soy un caso. Un caso y punto. Claro, con lo que conlleva ser un caso!!! Es decir, que esta combinación de números, cuentas, modelos matemáticos y análisis de mercados hace que a veces, desvaríe más que si fuese simplemente economista, o simplemente matemático (y estos, por si mismos ya son suficientemente frikis, como diría Tocotó). Por tanto, si en este blog ven algo escrito, así como loco..., no se asusten, el motivo ya lo saben.

16 comentarios:

M Knight dijo...

Pero entonces... ¿los patos son miopes? No me entero.

Petete dijo...

Vamos a ver, M. Knight. En el mundo hay patos miopes, pero no es un resultado general el que todos los patos lo sean(como diría mi parte matemática). Petete es miope, lleva lentillas, por eso poca gente se lo nota...pero esta es la realidad (como diría mi parte economista). Y ahora dígame, ¿el dueño del coche fantástico era economista? ¿Publicaba trabajos conjuntos con su super coche? Que engañada vivía de pequeña..., yo si que no me entero...

Tocotó dijo...

He de añadir que los pulpos verdes (Tocotó) también son miopes, está claro que cualquier pobre animalillo de medio acuático que sepa algo de matemáticas acaba con alguna afección visual. Igual por inducción se podría llegar a demostar esto...

Yo creo que Petete con sus mezclas ha mejorado mucho, todo el mundo sabe que en la variedad está el gusto, o me dirán que es lo mismo un arroz blanco que uno con vogabante? y si además le añadimos el Albariño ni te cuento!

Enhorabuena por el combinado Petete, excelente post.

Petete dijo...

Muchas gracias, Tocotó. Menos mal que aún hay alguien que me entiende...Por cierto, me parece una idea buenísima el probar por inducción su conjetura..., no deje de intentarlo. Podría ser la revolución de la investigación científica...

Gracias también por confiar en los combinados...,le doy la razón en que el arroz con bogavante se lleva la palma, aunque...hay combinados y combinados..., porque ¿quién no se acuerda de la combinación de hombreras gigantescas con camisetas en los años 80? claro que por separado tampoco es que ganen...(Próximamente en lavistagorga...)

Tocotó dijo...

Ansiosos estamos por esas lecciones de moda Petete & Luchino...

M Rajoy dijo...

Bueno, voy a tener que entrar con un nombre falso, que si no la gente se va a creer que sólo escribimos nosotros... ¡ups! se me ha escapao.

Petete dijo...

que va, Rajoy, ya sabemos que nos lee mucha gente, pero que no se atreve a poner comentarios..., Rajados, que sois todos unos rajados...!!! (Uy, no sé si con este comment ayudaré...perdón)

Doña Letizita Ortiz dijo...

Algo similar me ocurre a mi, y es que estoy entre la nobleza y la plebe, la sangre azul y la roja, los periodistas y el personaje que persiguen los mismos,entre el rey y la reina, y por supuesto entre mi PRÍNCIPE y Leonor... es complicada, mi vida. Desde que pisé el suelo de Palacio, no dejo de estresarme...y que la gente no me entienda...es lo que más daño me afecta. Me gusta mucho vuestro blog, esto es calidad informativa, lo leo todos los días, mientras me sirven el desayuno. Enhorabuena a los tres.

M Knight dijo...

Pues bienvenida al blog, Doña Letizita. Espero que sus problemones se vayan arreglando poco a poco.

Tras releer el post de Petete me he dado cuenta de que hay cosas que no son chistes, son rigurosamente ciertas. De los tres que buscan el gato, yo de lo que he estado más cerca es del económetra, y os aseguro que la tentación de cambiar un signo para que todo encaje es muy fuerte.

Claro que quizá en mi caso sea porque, como no soy un económetra de verdad, pienso que todos los resultados son mentira. Y ya puestos a mentir, ¡que por lo menos quede todo el mundo contento!

D. Felipe de Borbon dijo...

Leti, pasa a ver a la niña que tiene un berrinche... Deja ya los blogs princesa, que tienes un vicio...

Anónimo dijo...

A ver, bogavante se escribe la primera con b, y la segunda con v(menos lucir el inglés y un poco más de español), y, a doña Letizia, donde quedan las reglas gramaticales y las contrucciones estudiadas en periodismo, tantos cursos y máster, para escribir: "es lo que más daño me afecta"?qué tipo de construcción es esa? En fin...
Respecto a lo escrito por Petete, diga que sí Petete, que es bueno que sepa de todo, y mejor ya no sólo para usted, sino también un poco para la gente a quien da clase o a quien ayuda a hacer ejercicios imposibles

Letizita Ortiz dijo...

Bueno, la verdad es que ahora, como soy de la nobleza me lo dan todo escrito, y apenas tengo que hablar en público. Sé que hay gente que dice que soy un poco mujer florero, pero a mi no me importa, porque me lo paso de maravilla a cuenta de los Presupuestos Generales del Estado. Y con mi principito, vaya si hablo..., en Palacio, de puertas adentro mando yo!! La verdad es que primero escribí "es lo que más me afecta", pero luego recordé que la Facultad me decían que quedaba más realista lo de "es lo que más daño me hace",..., y de ahí el error...Eso sí, yo mientras me lo sigo pasando pipa leyendo blogs y comprando tacones...Un saludo, pueblo!!!

SM D. Juan Carlos de Borbón y Bourbon dijo...

Con los comentarios de Letizita se puede hacer un razonamiento interesante. Si esta fuera la verdadera Letizia, nadie se lo creería. Es decir, la probabilidad de que no nos creamos que es Letizia es 1, por lo que la probabilidad de que sea Letizia condicionada a que no nos lo creamos no es nula.

En resumen, que puede ser Letizia. Y yo puedo ser el verdadero Juan Carlos.

Fdo. Juan Carlos Rey

PD: Ya sé lo que estáis pensando, pero este discurso también me lo escribieron.

Tocotó dijo...

Que maravilla la familia real al completo visitando la vista gorda. Ahora sólo nos falta que nos envíen el retrato del Rey y lo colgamos en los despachos, eso sí, con dedicatoria y a ser posible con una botella de Bourbon...

Chorry por lo de vogabante, le voy a echar la culpa al que inventó la disposición del teclado ¿qué mente malvada pone la b y v pegadas? Entre eso y mi dislexia ya quedo disculpada ¿no?...

Doña Letizita Ortiz dijo...

Pues claro que soy la verdadera Letizita. Majestad, a ver piense, que estaba haciendo el día 19 de diciembre a las 10:42? ¿No se acuerda? Pero si me llamó porque quería ver a la niña y le dije que en ese momento estaba escribiendo en la ya mundialmente conocida vista gorda...Hay que ver...,es que no doy cumplido con todos los compromisos que tengo, menos mal que con el cuento de los embarazos me salto unos cuantos..., y el Estado me sigue pagando igual!! jiji. Aunque claro, no es lo mismo un embarazo normal, por ejemplo de una limpiadora, que puede seguir desempeñando igual su trabajo, que un embarazo REAL, como el mío. Este es más complicado, no se vayan a pensar. Que el niño no aguanta nada bien los discursos de los abuelos ahí dentro, por no hablar de la ópera o del imno nacional..., por aguantar no los aguanto ni yo!!!! Ups..., que creo que también está leyendo el blog el rey..., que no se me enfade, que estamos en Navidad....Felices Fiestas, Pueblo!!!

La Manoli dijo...

Bueno la Letizia está es la leche, más problemas que tuve yo con el embarazo de mi Joshua y no me quejo... Además, esta de asturiana na de na, que eso de no doy hecho me canta a gallega de pura cepa. Si ya le decía yo a mi vecina del cuarto que esta no era trigo limpio... Que es rubia teñía y esas no son de fiar. Para mi Felipe esperaba otra cosa.

Y que sepa que se dice jimno, que no imno, si es que no hay educación ni na.

Y seguro que hablo en nombre de to el pueblo al que se refiere, snop, más que snop (se dice asín ¿¿no??)