6.10.06

Profe, tengo una duda.

Para dar mi bienvenida en este blog, dado que ese primer día de clase ya está perfectamente reflejado por Tocotó y la justificación del mismo, por M. Knight, me gustaría empezar transmitiendo la pregunta que más me impresionó hecha por alguno de mis alumnos en mi primer año de docencia. Eso si, para darles un voto a favor, antes de nada me gustaría aclarar que por aquel entonces, aunque era joven, aparentaba serlo todavía más. (“Aquellos maravillosos años…”).

Al terminar una de mis primeras clases, un grupo de alumnos se acercan a mí con cara de interrogante. Lo primero que pensé es que tenían dudas acerca de la materia vista hasta ese momento y no se atrevían, por timidez o vergüenza, a preguntarlas en voz alta delante de todos sus compañeros (algo por cierto, bastante habitual).


Empezaron preguntando cosas un tanto triviales acerca de la evaluación, tipo de examen, la obligatoriedad o no de asistir a clases…, etc, etc. Es decir, nada relacionado con lo explicado hasta el momento, pero preguntas bastante razonables a principio de curso.
Claro que, mi cara de asombro llegó cuándo oí: Oye, y tú, ¿has terminado ya la carrera o todavía te queda alguna?

Rápidamente intenté buscar una explicación acerca del motivo de esta pregunta, y sinceramente lo que pasaba por mi mente no era nada positivo. Decidí, por tanto, contestarles con otro interrogante, arriesgándome por supuesto a oír cualquier cosa: ¿Por qué me lo preguntáis?

“No, simplemente porque eres tan joven que es imposible que hayas terminado”. “Lo mismo eres tan joven como nosotros…” (Ya conozco el típico truco de hacer una pregunta en tono afirmativo, por tanto me niego a responderla). Teniendo en cuenta que eran alumnos de primer curso, no sabía si tomarme esto como un piropo, como una tomadura de pelo o como ignoracia de que la mínima alusión a la edad NUNCA, NUNCA se le hace a una mujer, pero más tarde comprendí que no se trataba de ninguna de las tres cosas.

Con la esperanza de que se diesen cuenta de la tontería que me acababan de preguntar, les respondí, que efectivamente sí tenía alguna asignatura pendiente, en particular la que les estaba impartiendo…

Bueno, pues lo mejor de todo fue que no les sorprendió. Vamos…, que por qué no iba a ser posible…!!!! Cosas peores se habrán visto... ¿no?
A partir de ese momento entendí, que para estas nuevas generaciones (casi) todo vale.

Todavia hoy, muchas veces salgo de clases con la sensación que nuestros alumnos nos ven como unos personajes un tanto locos, que llegan al aula (en un horario regular, eso sí) , se suben a una tarima, sueltan un rollo que por supuesto nadie entiende, y se van felices a casa…Y luego, todavía tenemos el morro de hacerles preguntas extrañísimas, que por supuesto no están en sus apuntes, en los exámenes…Lo que tienen que aguantar!!!!

5 comentarios:

Tocotó dijo...

Tengo una espía que viene a la universidad en autobóus con los alumnos. Un día me contó que uno con expresión de cabreo le decía a otro: "¿sabes que las matrículas de honor que no ponen los profesores revierten en su sueldo?", a lo que el otro respondía "flipo tío, por eso no nos ponen ni una"... Vamos si fuese así a estas alturas ya tendría la entrada del piso... ¡¡¡y de uno en el centro!!! Angelitos...

Anónimo dijo...

Tómeselo como piropo, Petete.

Petete dijo...

Muchas gracias a la navaja en el ojo: Quizás deba de tomármelo como un piropo, aunque sea sólo para consolarme...Desde luego, lo que está claro es que no se puede hacer ninguna interpretación racional de la pregunta.

Anónimo dijo...

Enhorabuena a todos por este espacio, creo que es muy buena idea para que descargueis a gusto todos vuestros comentarios, pero parece que habeis olvidado pronto que no hace tantos años erais vosotros los que haciais esas preguntas tontas,etc,etc. También es cierto que además de por fuera, alguno de vosotros sigue siendo un niñ@ en el fondo...Petete, creo que te identificarías mejor con Pumuki...

Petete dijo...

Bueno, reconozco que habré hecho muchas preguntas absurdas mientras estudiaba y no era consciente de ello, pero lo que nunca se me ocurrió es que los profesores (por jóvenes que parecieran) no habían terminado todavía la carrera...Esta es insuperable.
En cuanto a lo demás, puede que igual me identificaría mejor con Pumuki, pero él no tenía un libro gordo donde lo explicaba todo...